Blogia

Gases mentales. Ecos malolientes de la sociedad.

Nuevas formas de esclavitud


Hace doscientos años que la Revolución Haitiana acabó con el sistema esclavista en el que vivía para instaurar la primera república negra del hemisferio occidental. Este hecho supone un hito en la historia de la liberación de los pueblos de Sudamérica y simboliza el triunfo de los principios de libertad, igualdad, dignidad y derechos de la persona.



La ONU, aprovechando el aniversario de este suceso, ha declarado el 2004 Año Internacional de la Conmemoración de la Lucha contra la Esclavitud y de su Abolición. Sin embargo, hoy existen más personas viviendo en condiciones inhumanas que en cualquier otro momento de la historia. Las cifras hablan de 27 millones de personas que sobreviven en auténticas condiciones de esclavitud y algunos estudios de la Unión Europea llegan incluso a los 200 millones de personas que viven en servidumbre forzada.



Los niños, las mujeres y los inmigrantes indocumentados son las principales víctimas de este nuevo sistema esclavista. La prostitución, el tráfico de personas, la servidumbre por deudas y el trabajo infantil son claros ejemplos de ello.



El germen de toda esclavitud se encuentra en la creencia de superioridad de una persona respecto a otra. Se sustenta en un sistema de desigualdad y de dominio, de pérdida de derechos y de dignidad, en el que uno ya no depende de sí mismo, sino que toda su existencia permanece encerrada en los deseos de otro.



Esclavo proviene de eslavo porque, tras las conquistas romanas, éstos pasaron a ejercer trabajos en condiciones de esclavitud, gracias a los cuales se mantenía el sistema de bienestar romano. Desde entonces se ha establecido una relación de superioridad y dominio de unas personas sobre las otras, asociada generalmente a la victoria bélica. En el sistema feudal el vasallaje se forjó como sistema de dominación, aunque existían contraprestaciones como la seguridad. Con la conquista de América los indígenas quedaron a merced de los deseos del conquistador. Y ya en el siglo XVI, el sistema esclavista se multiplicó hasta el absurdo con el comercio trasatlántico de esclavos desde África que supuso el exterminio de 140 millones personas, las más fuertes y jóvenes, que aún hoy no ha sido reparado.



Existen muchas formas de esclavitud y, a veces, las peores cadenas son las invisibles, las que uno busca y acepta como única forma de supervivencia, sin pensar en la sublevación. La ausencia de unas condiciones mínimas menoscaba la dignidad, y esa falta de dignidad no es tan diferente a la inexistencia del alma en los esclavos africanos del siglo XVI.



Antes la esclavitud tenía su origen en la guerra, ahora el dinero es su principal sustentador. El mercado internacional y el libre comercio generan niños esclavos de 10 años, que permiten la producción de productos más competitivos, al igual que hace siglos permitían agasajar con todo tipo de joyas, oro y diamantes a las cortes europeas.



Un niño que no recibe más educación que la del trabajo en jornadas de 14 horas al día durante 7 días a la semana no puede recibir otra denominación que la de esclavo. No se trata de un hecho excepcional, el “trabajo” infantil afecta a trescientos millones de niños, según datos de UNICEF. A ellos hay que sumarles todos los niños que son raptados, vendidos o convertidos en soldados. Estos niños nacen en la peor forma de esclavitud, la de no llegar a conocer la libertad.



Todas las redes de prostitución y trata de blancas cosifican a la mujer y la esclavizan. También existe una esclavitud emocional, la que realiza un marido sobre su mujer, maltratándola, obligándola a mantener relaciones sexuales por la fuerza y confinándola a un encierro doméstico.



En EEUU, la esclavitud fue una de las causas principales de la Guerra de Secesión. Hoy, 150 años después, los trabajadores “ilegales” no gozan de derechos laborales ni de protección. Se ha instaurado una nueva forma de esclavitud desde que la Suprema Corte de Estados Unidos dictaminó, hace dos años, que los trabajadores indocumentados no tienen derecho a demandar a las empresas que violen la ley al despedirlos o al castigarlos por ejercer sus derechos básicos. De este modo quedan al arbitrio del patrón sin capacidad de defenderse.



Esta situación se repite en todo el mundo. Millones de personas trabajan sin derechos sociales ni horario en condiciones infrahumanas.



Si es cierto que se ha proclamado la abolición de la esclavitud, ¿cómo pueden persistir estas prácticas inhumanas y no son perseguidas como crímenes contra la humanidad? El silencio con el que se tolera esta injusticia nos convierte en culpables.


por : Fran Araújo

Sigue aumentando la temperatura global

SEGÚN UN INFORME DEL CSIC

Sigue aumentando la temperatura global

Este año, las precipitaciones de nieve han sido escasas en toda Europa. (Foto: AFP)

Un equipo de científicos del CSIC ha evaluado el calentamiento climático durante el siglo XXI en todos los sistemas montañosos del mundo y ha concluido que el aumento de la temperatura de los mismos será más del doble que en el siglo XX.

El estudio, que se publica en el próximo número del 'Journal of Global Environmental Change', ha sido realizado por un grupo de geógrafos y biólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dirigido por el investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales David Nogués.

Según su investigación, el aumento de temperatura proyectado para 2055 es de 3,2 grados centígrados (con un aumento de 0,4 grados por década) para un escenario de uso intensivo de recursos fósiles, y de 2,1 grados centígrados (un incremento de 0,26 grados por década) en un escenario futuro con menores emisiones de CO2.

Entre los posibles impactos de este calentamiento está, por ejemplo, la extinción de especies alpinas, la reducción o desaparición de glaciares y cubiertas de nieve, y la variabilidad de los caudales de los ríos.

Los científicos evaluaron, como parte de su estudio, el calentamiento climático durante el siglo XXI para todos los sistemas montañosos del mundo, para conocer los posibles impactos ecológicos, hidrológicos y socio-económicos.

Sería posible la extinción de ciertas especies alpinas que pueden "no encontrar en el futuro las características ecológicas necesarias para su supervivencia", según el investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) y coautor del estudio, Miguel Araújo.

Los recursos hídricos estarán relacionados con la reducción o desaparición de los glaciares y de las cubiertas de nieve, tanto en su duración a lo largo del año, como en su espesor.

Ello puede influir en una mayor variabilidad de los caudales de los ríos, la posible modificación de los patrones de gestión del agua en los embalses y mayor necesidad de construcción de presas aparte de más inestabilidad en la producción de energía hidroeléctrica.

"Las estaciones de esquí pueden reducir los espesores y la duración del manto de nieve, y su papel como factor económico dinamizador de los ámbitos montañosos puede quedar en entredicho", explica David Nogués.

El calentamiento será mayor en las cordilleras situadas en las zonas polares y boreales que en las tropicales, según los científicos.

El investigador Juan Pablo Martínez Rica, del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE) y también autor del artículo, advierte de que "el cambio climático en las cordilleras puede afectar más severamente a las situadas en países pobres que tienen menor capacidad adaptativa ante los cambios que se avecinan".

Las montañas son uno de los sistemas terrestres más amenazados del planeta por el cambio global y su influencia se extiende hacia las llanuras que les rodean.

El Karakorum, los Himalayas, los Andes o los Pirineos aportan recursos básicos como el agua o la producción eléctrica a miles de millones de personas que viven en India, China, Perú, Bolivia o España.

Un estudio previo del cambio de temperaturas para las montañas del mundo durante la segunda mitad del siglo XX registró un aumento de la temperatura de 0,13 grados centígrados por década, y en la segunda mitad de siglo XX, el aumento ha sido de 0,65 grados centígrados.

Los impactos futuros en las montañas serán mayores con una economía basada en el consumo de petróleo, por lo que se necesitan programas y marcos específicos de investigación para zonas de montaña con el fin de evaluar los impactos del cambio, y desarrollar estrategias de mitigación y adaptación, como la reducción de emisiones de CO2, según Nogués.

Visión relativa ( por terminar )

Cada día se habla más del terrorismo: de qué hacer para combatirlo, cuales son los medios necesarios... En este estúpido conflicto, lo único que ha conseguido el ciudadano es una pérdida de derechos, con el fin, dicen, de conseguir sobrevivir.

En primer término, quiero hablar de los derechos. Hoy en día todo el mundo puede ser terrorista a ojos de los que intentan protegernos. Incluso hay gente acusada injustamente, como pueden ser espeleólogos ( que usan pequeños explosivos para abrir brechas en las rocas o para quitar rocas desprendidas ) o por ejemplo, gente que hace "bioarte" acusados de bioterroristas, aunque sólo tengan gérmenes inocuos.

En cierto modo, a los gobiernos les interesa que la gente tenga miedo. Una sociedad asustada es una sociedad dócil, que incluso esta dispuesta a perder derechos con tal de que le prometan seguridad, en fin: supervivencia.

De la forma que está montado el estado de derecho, hoy en día es imposible un cambio. Está claro que la Democracia no es el método perfecto de gobierno, ya que permite corrupciones, sobornos y demás. Aparte de que cuando están en el gobierno, hacen lo que les da la gana, y suerte si cumplen algo de lo que habían prometido cuando estaban en la oposición.

¿De qué serviría que todo un pueblo se manifestase en contra del gobierno, pidiendo un cambio político? No de partidos, sino de métodos. ¿Serviría de algo ?

Cualquier cosa que se les escapa de las manos lo capan, mandan allí sus perros, a disuadir "pacificamente" a la gente, luego los medios de comunicación se encargán de extender la mentira ante el gran público, embobado, cómo no, por la pantalla.